domingo, 24 de mayo de 2009

Diario de un vagabundo

No sé desde cuando estoy así, aquí, con esta forma de vivir, hoy desperté con este pensamiento, vagando por las calles, sin tener techo o alimento, ¿familia? No recuerdo cuando la perdí.

La gente, la sociedad me cataloga como escoria, como algo que no debería existir, yo solo pienso: “A palabras necias oídos sordos”. ¿Qué saben ellos de las penas que alberga mi alma?, ¿Cuáles fueron las circunstancias que me orillaron a tomar este camino? Ellos no saben, no comprenden y la verdad no tienen porqué.

Hoy me levanté con la garganta reseca y con un gran hueco en el estomago, al caminar y vagar por las calles de esta conglomerada ciudad, recibí algunas monedas, producto de mi trabajo, sencillo, pero honesto, pidiendo algunas monedas a cambio de cualquier trabajo, barrer, limpiar, cortar el pasto de los jardines de las casas, entre otras actividades; para alimentarme, no necesito mucho, unas cuantas tortillas y algo para acompañarlas, con lo demás del dinero que me sobra, algo para refrescar la garganta, alcohol, ¿Por qué no? Alcohol, algo necesario para pasar y olvidar los estragos de la vida, olvidar a la persona amada, pero inalcanzable. Sé que con esta forma de vivir, voy a morir pronto, pero al morir, morirán mis penas y dejaré de sufrir. Estoy solo, sólo vagando. Vagabundo por el mundo.

1 comentario:

  1. Esto creo que fue de lo primero que te leí..recuerdas que cuando nos conocimos nuestro tema de conversación fue Poe y Goethe?? La otra vez alguien me preguntó como te conocí y lo recordé...así nomás..que inicio tan friki...te quiero!!!

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